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Medalla de Oro de Salamanca 2026
El pasado sábado 13 de junio, en un marco histórico sin precedentes, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Salamanca fue distinguido con la Medalla de Oro de la Ciudad. El galardón, otorgado por el Ayuntamiento en la emblemática Plaza Mayor —coincidiendo con las fiestas de San Juan de Sahagún y la conmemoración del quinto centenario de la Escuela de Salamanca—, supone un gran reconocimiento a la trayectoria civil, jurídica e institucional de nuestra corporación.Desde el Colegio queremos expresar el más profundo y sincero agradecimiento a la Corporación Municipal, a las autoridades presentes y, de manera muy especial, a toda la ciudadanía salmantina.
Este galardón es el fruto del esfuerzo, la dedicación y el compromiso diario de todos los integrantes del Colegio. Hablamos de todos los abogados y abogadas que ejercen en la capital, en la provincia y en los distintos partidos judiciales, así como a las generaciones pasadas que construyeron nuestra historia y al personal de la casa que hace posible el funcionamiento diario de la institución.
La Medalla de Oro premia de forma directa el alma de la profesión: la presencia real en los juzgados, despachos y pequeños municipios. Un reflejo fiel de este impacto social es el Turno de Oficio y la Asistencia Letrada al Detenido, que gestiona cada año miles de asuntos en la provincia. Detrás de estos datos, tal y como recordó el regidor en la Plaza Mayor, existen nombres, familias y realidades complejas (asuntos penales, civiles, laborales, de extranjería, menores o violencia doméstica) que demuestran que en Salamanca la justicia no es una cuestión de renta, edad u origen, sino un derecho universal.
El Consistorio también ensalzó los servicios especializados que el Colegio presta a la comunidad, como la asistencia jurídica a las víctimas de violencia de género, la orientación legal a los internos del centro penitenciario y un convenio del que el Ayuntamiento se declaró «especialmente orgulloso»: el asesoramiento jurídico gratuito a nuestros mayores, una labor fundamental orientada a proteger su dignidad, prevenir abusos y acompañarles en sus incertidumbres legales.
Además de premiar dos siglos y medio de historia viva, el galardón reconoce explícitamente:
La capacidad de adaptación: El esfuerzo constante y diario del colectivo de letrados ante los incesantes cambios normativos y los retos de la innovación tecnológica.
La independencia y el rigor: El valor de contar con una voz institucional propia, sensata e independiente del poder político, orientada siempre a blindar el Estado de Derecho y actuar como un dique frente a la arbitrariedad o el abuso.
Un honor compartido
El Colegio de la Abogacía de Salamanca desea felicitar también a los otros dos galardonados de la noche: la ilustre jurista y catedrática Araceli Mangas y el eminente oncólogo Juan Jesús Cruz. Compartir este reconocimiento con ellos, bajo el espíritu de excelencia y humanismo de la Escuela de Salamanca, nos impulsa a seguir consolidando el Derecho no solo como una ciencia, sino como una vocación inquebrantable de servicio a los demás.
¡Enhorabuena a todos los compañeros y compañeras que hacéis grande este Colegio cada día! Esta medalla es de todos vosotros.











